Escribo

Encajo de un modo verídico en ese tópico tan trillado de escritora precoz. Empecé a juntar letras muy pronto -aún conservo la Olivetti Lettera 32 en la que daba forma a mis primeros cuentos infantiles-; sigo escribiendo casi a diario, o siempre que puedo, y bajo los más variados estados de ánimo. 

Descubrí los blogs en 2005, cuando creo que aún pocos imaginábamos la importancia que tendrían algún día. Desde entonces he saltado de bitácora en bitácora, buscando un sitio definitivo, hasta llegar a coleccionar alrededor de una decena de ellas. 

Me he quitado muchos de mis miedos y complejos como escritora haciendo terapia, es decir, leyendo; por ejemplo, a Leila Guerriero, a quien tuve la inmensísima suerte de entrevistar. Estoy convencida de que el mayor éxito que puede alcanzar un escritor o periodista no es un galardón o una nómina vitalicia, sino la conquista de la plenitud profesional y personal: llegar a mostrarse libremente. En eso (y sólo en eso) creo: en el periodismo ejercido desde la libertad responsable; no en un periodismo objetivo que han tratado de vendernos, sino en la subjetividad honesta, que es la única herramienta con la que podemos ganarnos el sustento (y el respeto).

 

¿SOBRE QUÉ ESCRIBO?

Creo en la palabra como alimento, como arma y como escudo. Estoy muy interesada en el feminismo, la fotografía, los derechos humanos, la literatura y el mundo árabe. He escrito aquí y allá sobre música, cine, tecnología, espectáculos, actualidad, psicología, teatro, fotografía, documentales, series, cómics… y, por supuesto, sobre libros y literatura (durante varios años me he dedicado casi en exclusiva a las reseñas). Pero nada disfruto más que escribir sobre personas.
 

PROYECTO ACTUAL

Estoy trabajando en las memorias de una enferma de Alzheimer cuya vida quiero rescatar y documentar.